
Viaje al Perú: Día 7: Puno
Amaneció en la Isla del Sol, y entendimos el porqué del nombre de la isla. Toda la isla se ilumina y parece que está rodeada de luz. Tomamos un buen desayuno al aire libre, y nos pusimos de camino a Puno.Éste día fue, en comparación con los demás dias, y sobre todo con los que quedan por contar, un día tranquilo. Pasamos gran parte del día de viaje. Fuimos de la Isla del Sol en el barco hacía Copacabana, y de ahí tomamos un autocar a Puno (otra vez sufrimos el show de la aduana).Pasamos la tarde dando una vueltecilla por la ciudad de Puno, que la verdad que tiene muy buen ambiente. Aprovechamos para comer la comída típica de la zona. Yo prove el Ceviche (un modo de preparar el pescado blanco), que la verdad que estaba muy bueno, aunque el sabor era tan fuerte que me costó acabarme el plato. Anna probó el rocoto relleno, una especie de tomate relleno de carne, que estaba muy bueno también, aunque un tanto picante. Culminamos la cena con una visita a Puno saliendo a tomar unas copichuelas. La más típica, el pisco souer (que es lo que tengo en las fotos) es de lo mejorcito que he tomado últimamente (por lo que me traje una botellita).
Amaneció en la Isla del Sol, y entendimos el porqué del nombre de la isla. Toda la isla se ilumina y parece que está rodeada de luz. Tomamos un buen desayuno al aire libre, y nos pusimos de camino a Puno.Éste día fue, en comparación con los demás dias, y sobre todo con los que quedan por contar, un día tranquilo. Pasamos gran parte del día de viaje. Fuimos de la Isla del Sol en el barco hacía Copacabana, y de ahí tomamos un autocar a Puno (otra vez sufrimos el show de la aduana).Pasamos la tarde dando una vueltecilla por la ciudad de Puno, que la verdad que tiene muy buen ambiente. Aprovechamos para comer la comída típica de la zona. Yo prove el Ceviche (un modo de preparar el pescado blanco), que la verdad que estaba muy bueno, aunque el sabor era tan fuerte que me costó acabarme el plato. Anna probó el rocoto relleno, una especie de tomate relleno de carne, que estaba muy bueno también, aunque un tanto picante. Culminamos la cena con una visita a Puno saliendo a tomar unas copichuelas. La más típica, el pisco souer (que es lo que tengo en las fotos) es de lo mejorcito que he tomado últimamente (por lo que me traje una botellita).
Viaje al Perú: Día 5: Valle del Colca
Éste fue un día corto, pues pasamos gran parte del día viajando.Nos levantamos por la mañana bien pronto del hotel Ricarditos en Chivay para poder ver el famoso vuelo del cóndor en el cañón del Colca. Nos dimos una buena ducha caliente para quitar el frío del cuerpo. Hicimos una pequeña caminata por el Valle del Colca, y finalmente arrivamos a la Cruz del Condor. Ahí pasamos un buen rato esperando a que los cóndores se dignaran a salir (pensábamos que ya no iban a salir), y cuando lo hicieron fue un espectáculo digno de mención.Más tarde, nos fuimos camino a Chivay, donde hicimos una parada en unos baños termales naturales a curarnos del cansancio acumulado. Hay que ver lo que quema el agua. Te recomiendan no estar más de 20 minutos seguidos, y es fácil entender el motivo, al cabo de un rato te empiezas a marear de tanto calor... eso sí, sales como nuevo.Ya bien relajaditos, y después de comer, nos dirigimos en la furgoneta con "gato" (el conductor) y nuestro guía en dirección a Puno (4000metros de altura). Menos mal que nuestro conductor era un "pofesional", porque menudas carreteras que tiene Perú. De camino hicimos una serie de paradas por pueblos de la zona, que la verdad son superinteresantes por lo pintorescos y lo curioso de las gentes (como podreis ver en las fotos). Así mismo, llegamos al punto más alto de nuestro recorrido, 6288m (hay foto de prueba para los incrédulos). Sólo decir que la altura se nota mucho; con sólo salir de la furgoneta y dar unos pocos pasos para llegar al cartel, ya parecía que habías recorrido una maratón.
Éste fue un día corto, pues pasamos gran parte del día viajando.Nos levantamos por la mañana bien pronto del hotel Ricarditos en Chivay para poder ver el famoso vuelo del cóndor en el cañón del Colca. Nos dimos una buena ducha caliente para quitar el frío del cuerpo. Hicimos una pequeña caminata por el Valle del Colca, y finalmente arrivamos a la Cruz del Condor. Ahí pasamos un buen rato esperando a que los cóndores se dignaran a salir (pensábamos que ya no iban a salir), y cuando lo hicieron fue un espectáculo digno de mención.Más tarde, nos fuimos camino a Chivay, donde hicimos una parada en unos baños termales naturales a curarnos del cansancio acumulado. Hay que ver lo que quema el agua. Te recomiendan no estar más de 20 minutos seguidos, y es fácil entender el motivo, al cabo de un rato te empiezas a marear de tanto calor... eso sí, sales como nuevo.Ya bien relajaditos, y después de comer, nos dirigimos en la furgoneta con "gato" (el conductor) y nuestro guía en dirección a Puno (4000metros de altura). Menos mal que nuestro conductor era un "pofesional", porque menudas carreteras que tiene Perú. De camino hicimos una serie de paradas por pueblos de la zona, que la verdad son superinteresantes por lo pintorescos y lo curioso de las gentes (como podreis ver en las fotos). Así mismo, llegamos al punto más alto de nuestro recorrido, 6288m (hay foto de prueba para los incrédulos). Sólo decir que la altura se nota mucho; con sólo salir de la furgoneta y dar unos pocos pasos para llegar al cartel, ya parecía que habías recorrido una maratón.
Viaje al Perú: Día 4: Arequipa
Hola hola hola.Ya era hora de que volviera a escribir, que he estado un poco ausente últimamente, y como Anna lo estaba haciendo muy bien, lo he dejado de lado. Vamos a echar una manita.Continuando con el viaje a Perú, salimos de Ica hacia Arequipa en un autobús nocturno de la empresa Cruz del Sur. El autobús era de lujo (hasta tenía azafata y comida en bandejitas como los aviones), pero el camino no tanto. No os imaginais lo que es moverse por las carreteras de Perú (se les llama carreteras por llamarlas de algún modo, pues son caminos de tierra sin quitamiedos por medio de las montañas y sin espacio para dos vehículos (pero aún así pasan no se como). Cada vez que miraba por la ventana del autobús y veía el barranco de miles de metros a dos palmos del autobús, de noche y por un camino de tierra, se me ponían los huevillos en... El hecho de que el camino estuviera lleno de cruzes en memoria de los que se cayeron por el barranco no ayuda a relajarte.Bueno, no se cómo pero llegamos finalmente de mañana a Arequipa, que por cierto, es muy diferente a Lima e Ica. Parece una ciudad antigua española (que de hecho lo es), con una bonita plaza de armas, donde tomamos un estupendo desayuno (continental por cierto, típico típico).Después del desayuno, fuimos a una de las miles de agencias que hay por todas partes a planificar el resto de días en Perú hasta el camino Salkantay. Una vez resuelto el planning del viaje, decidimos que esa tarde tocaba raftin, que hay unos famosos rápidos en Arequipa y no nos podíamos irnos sin probarlos.Yo nunca había hecho rafting antes (como otros del grupo), y éste tenía tramos de nivel 4 (lo máximo es nivel 5), lo cual daba un poco de cague al principio, pero la verdad que la experiencia ha sido increible, todos disfrutamos como enanos (como se puede apreciar en las fotografías). Cabe destacar que un momento de tensión fue cuando se nos cayó el monitor de la balsa (si se cae el...) pero bueno, no hubo más incidentes. Todos probamos el agua en un momento u otro, pero más porque nos tirábamos entre nosotros que por los rápidos.
Hola hola hola.Ya era hora de que volviera a escribir, que he estado un poco ausente últimamente, y como Anna lo estaba haciendo muy bien, lo he dejado de lado. Vamos a echar una manita.Continuando con el viaje a Perú, salimos de Ica hacia Arequipa en un autobús nocturno de la empresa Cruz del Sur. El autobús era de lujo (hasta tenía azafata y comida en bandejitas como los aviones), pero el camino no tanto. No os imaginais lo que es moverse por las carreteras de Perú (se les llama carreteras por llamarlas de algún modo, pues son caminos de tierra sin quitamiedos por medio de las montañas y sin espacio para dos vehículos (pero aún así pasan no se como). Cada vez que miraba por la ventana del autobús y veía el barranco de miles de metros a dos palmos del autobús, de noche y por un camino de tierra, se me ponían los huevillos en... El hecho de que el camino estuviera lleno de cruzes en memoria de los que se cayeron por el barranco no ayuda a relajarte.Bueno, no se cómo pero llegamos finalmente de mañana a Arequipa, que por cierto, es muy diferente a Lima e Ica. Parece una ciudad antigua española (que de hecho lo es), con una bonita plaza de armas, donde tomamos un estupendo desayuno (continental por cierto, típico típico).Después del desayuno, fuimos a una de las miles de agencias que hay por todas partes a planificar el resto de días en Perú hasta el camino Salkantay. Una vez resuelto el planning del viaje, decidimos que esa tarde tocaba raftin, que hay unos famosos rápidos en Arequipa y no nos podíamos irnos sin probarlos.Yo nunca había hecho rafting antes (como otros del grupo), y éste tenía tramos de nivel 4 (lo máximo es nivel 5), lo cual daba un poco de cague al principio, pero la verdad que la experiencia ha sido increible, todos disfrutamos como enanos (como se puede apreciar en las fotografías). Cabe destacar que un momento de tensión fue cuando se nos cayó el monitor de la balsa (si se cae el...) pero bueno, no hubo más incidentes. Todos probamos el agua en un momento u otro, pero más porque nos tirábamos entre nosotros que por los rápidos.
