A TODO EL PERU
9 PERSONAS
VSURF o Tabla Hawaiana
Aunque pocos lo saben, es en el Antiguo Perú y
no en la Polinesia ni en las islas del Pacífico Sur
donde se han encontrado las primeras evidencias
de hombres cabalgando sobre las olas con ayuda
de aditamentos artificiales, como lo atestiguan
los textiles y ceramios de varias culturas
prehispánicas. Dicha práctica, con más de 2 000
años de antigüedad en el Perú, continúa siendo
empleada por los pescadores de las caletas
norteñas de Huanchaco, Santa Rosa y Pimentel,
quienes ingresan al mar sobre balsas de fibras
vegetales de totora en procura de la pesca diaria.
La primera tabla hawaiana apareció en las costas
limeñas en 1 942. Desde entonces, la tabla o surf
fue ganando adeptos hasta convertirse en uno
de los deportes acuáticos más difundidos. Las olas
peruanas son hoy ampliamente conocidas
alrededor del mundo y algunas de sus mejores
reventazones –como la de Punta Rocas, al sur de
Lima, o Cabo Blanco, al norte– forman parte del
tour mundial de este deporte.
El Perú cuenta con playas ideales para satisfacer
a los surfers más exigentes durante todo el año:
la costa central cuenta con oleaje permanente
durante el invierno (abril a setiembre), mientras
que la costa norte presenta sus ya famosas
“crecidas” entre los meses de octubre y marzo.
De otro lado, al existir unos 12 000 tablistas en
el país –frente a los 700 000 que pueblan las
playas brasileñas, por ejemplo–, en el Perú
siempre encontrará una playa poco concurrida y
una ola perfecta para disfrutar. Sólo tiene que
escoger el point de su preferencia.
Los Mejores 7 Points*
* Según la forma y el lado hacia donde revientan,
las olas se dividen en normales o tubulares e
izquierdas o derechas respectivamente.
Cabo Blanco
Para muchos, la mejor izquierda del Perú. Una
ola rápida y corta (lo que obliga a un take off
rápido) y uno de los mejores tubos del Perú. Puede
llegar a los cuatro metros, aunque normalmente
oscila entre los dos y tres metros. Ideal entre
noviembre y diciembre. También se trata de una
ola bastante peligrosa por reventar encima de un
reef o zócalo de rocas, riesgo que se incrementa
con el desarenamiento producido por las crecidas.
La frecuencia de su oleaje está directamente
relacionada con las crecidas provenientes del
norte (generadas en el polo norte y que pasan
por Hawaii).
Acceso: Para acceder a Cabo Blanco es necesario
tomar la sinuosa carretera asfaltada que
desciende del pueblo de El Alto, ubicado a la
altura del kilómetro 1 137 de la Panamericana
Norte. Apta para todo tipo de vehículos.
Bayóvar-Nonura
Una ola “de salón”. Larga, izquierda y de buena
altura (hasta 3 metros). Los surfistas dicen que
por su tamaño y fuerza se parece a un ferrocarril.
El ingreso al point requiere de un padle out muy
difícil y con fuertes corrientes. Presenta crecidas
generalmente durante el verano.
Acceso: Para ingresar en la zona es necesario
tomar el desvío en el kilómetro 886 de la
Panamericana Norte que conduce al terminal de
Bayóvar y luego internarse hacia la costa. Apta
sólo para vehículos todo terreno.
Chicama
La ola más larga del mundo. Consta de cuatro
secciones: el point, el cape, el ‘hombre’ y el
‘muelle’. Cada una es una ola en sí, con carácter
y velocidad propias. Se dice que para correr
Chicama se necesita llevar un par de piernas de
repuesto. Una clásica izquierda peruana. Crece
con las corrientes del sur y el oeste. Su tamaño
ideal es de dos metros.
Acceso: Se accede a esta caleta –conocida también
con el nombre de Malabrigo– tomando un desvío
que parte de la localidad de Paiján, a la altura
del kilómetro 614 de la Panamericana Norte.
Apta para todo tipo de vehículos.
Surfing en las Playas
7
La Herradura
El point clásico de Lima. En sus mejores días sus
izquierdas alcanzan los 5 metros de altura.
Consta de tres secciones, siendo la más cercana
a la orilla la más tubular y difícil. Una playa muy
concurrida, en la que se pueden contar más de
100 surfistas en un buen día (una importante
dificultad adicional, si se considera que cada serie
consta de sólo unas cinco olas). Reservada para
surfistas experimentados.
Acceso: Ubicada a sólo unos minutos del centro,
en el distrito de Chorrillos, al extremo sur de la
ciudad de Lima.
Pico Alto
La ola más grande y espectacular del Perú. Es
un point break (con izquierdas y derechas,
aunque se corren más estas últimas). Sus olas,
perfectas y largas, pueden llegar a los 10 metros
de altura. No aptas para principiantes. Los
entendidos las comparan con las olas de Waimea
(Hawaii) y Todos los Santos (Baja California). Un
padle out largo (revienta a 1 km mar adentro).
Muy concurrida durante el verano, época en que
proliferan los restaurantes y hostales.
Acceso: A sólo 43 km al sur de Lima por la
Panamericana Sur. Apta para todo tipo de
vehículos.
Punta Rocas
El más famoso de los points de surf del Perú y
sede de campeonatos internacionales de tabla
hawaiana (febrero). Una ola grande, que alcanza
los 5 metros de altura. Según los surfistas, esta
playa es una ‘máquina de hacer olas’: derechas e
izquierdas, no necesariamente perfectas pero
constantes.
Acceso: Se ubica a la altura del kilómetro 45 de
la Panamericana Sur. Apta para todo tipo de
vehículos.
Isla San Gallán
La mejor derecha del Perú. Gracias a su
conformación, la isla posee la única playa del Perú
en que se corren olas derechas y tubulares que
revientan hacia el oeste. Una ola bastante larga,
de hasta cuatro secciones. Aguas muy frías y
fuertes vientos por la tarde. San Gallán es un
escenario único, donde los surfistas montan las
olas en medio de centenares de lobos marinos.
Dicha isla, ubicada frente a la península de
Paracas, fue recientemente integrada a la
Reserva Nacional.
Acceso: Se accede a ella únicamente por vía
marítima (1 hora 30 minutos), siendo las lanchas
de alquiler de la playa El Chaco las más usadas
por los surfistas.
Otros Points de Interés
Máncora
El point de Máncora se ubica en el extremo sur
del pueblo del mismo nombre, a la altura del
kilómetro 1 164 de la Panamericana Norte.
Órganos-El Ñuro
La playa de Órganos se ubica al lado mismo de la
carretera Panamericana, a la altura del kilómetro
1 152. El Ñuro se ubica a unos 9 km al sur de
Órganos y es sólo accesible en vehículos todo
terreno.
Huanchaco
La más famosa de las playas trujillanas, debido
a que en ella aún cabalgan los milenarios
caballitos o balsas de totora. Se ubica a sólo 4,5
km al oeste de la ciudad de Trujillo, al lado de la
ciudadela de barro de Chan Chan.
Costa Verde
Al pie del acantilado que se extiende bajo la
ciudad de Lima, comprende un conjunto de playas
ubicadas principalmente en el distrito de
Miraflores (como La Pampilla, Makaha, Waikiki
y Redondo). Buenas para todo tipo de surfistas.
Con olas todo el año.
Señoritas
Entre Punta Hermosa y Caballeros, a sólo 44 km
al sur de Lima por la Panamericana Sur. Muy
concurrida por los surfistas. Una de las playas
más populares durante el verano, época en que
proliferan los restaurantes en la misma orilla del
mar.
Puerto Viejo
Ubicada a 70 km al sur de Lima por la
Panamericana Sur, al inicio del valle de Cañete.
Cerro Azul
A 131 km al sur de Lima por la Panamericana
Sur. Una ola linda y bastante larga. Cuenta con
numerosos restaurantes y hostales.
Recomendaciones
Nunca corra olas solo. Mantenga limpias las
playas llevando consigo todos los desechos y evite
molestar a los animales marinos que comparten
las aguas con usted (delfines, lobos de mar y aves
acuáticas). Indague acerca de la presencia de
corrientes y sobre la presencia de reefs o zonas
rocosas en el fondo. Además, recuerde que,
dependiendo de la zona, en marzo o abril
(alrededor de Semana Santa) el flujo de mareas
se intensifica y las olas crecen, con lo que el riesgo
aumenta.
Pesca Deportiva
Atunes, robalos, lenguados, corvinas, chitas,
meros y hasta el merlín negro más grande del
mundo, un ejemplar de 1 560 libras capturado
en Cabo Blanco por Alfred Glossell Jr., son
algunas de las muchas presas que ofrecen a los
amantes de la pesca las aguas peruanas. Hasta
ellas llegaban cada año personajes como Bob
Hope, Marilyn Monroe, John Wayne, el príncipe
Felipe de Edimburgo, Nelson Rockefeller o el
torero Dominguín con el objeto de lanzar el sedal
y experimentar algo de la emoción de la pesca de
altura. El gran escritor Ernest Hemingway fue
un asiduo visitante del mar peruano, cuyos
grandes peces lo inspiraron al escribir su famosa
novela El viejo y el mar.
Como él, los pescadores saben que el Perú es
sinónimo de aventura y, sobre todo, de buena
pesca. No por nada nuestro país ha ocupado
siempre un lugar de privilegio entre las naciones
productoras de pescado en el mundo. Aquí el
pescador encontrará siempre una playa ideal
para el tipo de pesca que desee practicar:
roqueríos y acantilados, amplias playas de arena,
aguas frías y ricas en plancton y corrientes cálidas
transparentes. Buena pesca.
Pesca de Agua Salada
Se realiza a lo largo de nuestro extenso litoral
marítimo y toma dos formas bien diferenciadas: la
pesca de orilla, sea ésta playa o peña, y la pesca
desde embarcación. La pesca de playa es la más
difundida en el Perú. Especies como el lenguado,
la corvina y la chita constituyen las capturas más
codiciadas en las playas arenosas del litoral
centro y sur. En la zona norte, la pesca de playa
encuentra en el robalo y los pampanitos sus más
preciados trofeos. La pesca de peña, a su vez, se
realiza indistintamente a lo largo de toda la costa,
requiriendo tan sólo de orillas accidentadas y
abundantes roqueríos para su práctica. Las
presas más frecuentes son la chita, la cabrilla, el
cherlo, el tramboyo y la pintadilla. Para ambas
variantes se emplean carnadas vivas,
generalmente pequeños crustáceos que habitan
en la arena –conocidos localmente como
muymuyes– o machas y caracoles.
La pesca desde embarcación cuenta también con
dos grandes variables: el pinteo o pesca con el
bote detenido, y el trolling o pesca con el bote en
movimiento. Las presas obtenidas mediante el
pinteo son –en la costa centro y sur– por lo general
las mismas que las pescadas desde peña,
añadiéndose a la lista en la zona norteña el
congrio, el mero y los toyos. El trolling, en cambio,
se realiza principalmente en la costa norte con la
ayuda de carnadas artificiales o “muestras”, y
cuenta con especies como los atunes o tunos,
cherelas, agujillas, sierras, plumas, pericos y
merlines entre sus capturas más frecuentes.
Pesca de Agua Dulce
La pesca de agua dulce puede también dividirse
entre la practicada en los ríos y lagunas de la
sierra, generalmente por encima de los 2 500
msnm, y la realizada en la selva amazónica. La
pesca de sierra se limita a dos variedades
ictiológicas: la trucha y el pejerrey, ambas
introducidas en el Perú en el siglo pasado. Son
comunes en los ríos de aguas limpias y bien
oxigenadas. En alturas superiores a los 3 000
metros predominan las truchas (blanca y rosada
o arco iris).
La pesca deportiva en selva, menos desarrollada
que en la costa, se concentra en algunos ríos y
lagos de la Amazonia norte (Iquitos y
alrededores), donde el tucunare, la gamitana y
la araguana constituyen las presas predilectas,
y también en ciertas regiones del sur (Madre de
Dios), en las que son frecuentes los zúngaros,
chambiras, pacos y doncellas.
Recomendaciones
Cada vez que salga a aguas abiertas, ya sea en
bote propio o de alquiler, comunique su partida
a la capitanía de puerto de la caleta respectiva.
Ello puede resultar de mucha ayuda en caso de
accidentes. Consulte también su tabla de mareas
e infórmese sobre las condiciones del oleaje.
Aunque no se requieren permisos especiales para
la pesca deportiva, el Ministerio de Pesquería
prohíbe la pesca de trucha y pejerrey en la sierra
durante el “verano” serrano). Respete las vedas
y devuelva al mar los ejemplares pequeños o en
desove. Para quienes practiquen la pesca desde
peña o playa abierta, es necesario observar
cuidado con los acantilados y con las zonas de
arenamiento respectivamente. Nunca vaya de
pesca solo.
1 0
Si tratásemos de esbozar una definición técnica
para los deportes de aventura, podríamos decir que
agrupan a un cierto tipo de actividades recreativas
en las que el esfuerzo físico, el aire libre y el riesgo
–a menudo extremo– se unen para producir un
placer que va acompañado de una fuerte dosis de
adrenalina. Desde su aparición en el Perú a inicios
de los ochenta, los llamados “deportes de fin de siglo”
congregan a un número cada vez mayor de adeptos
que buscan escapar de la rutina diaria de las
ciudades y experimentar algo de ese adormecido
sentimiento de contacto directo con la naturaleza.
El Perú, ese lugar donde la geografía pareciera
haber decidido poner a prueba a todo aquel que
se aventure en sus entrañas, podría ser
catalogado, sin temor a exagerar, como paraíso
de los deportes de aventura del Nuevo Mundo.
Razones sobran: un territorio donde la nieve,
escarpadas laderas, ríos torrentosos y paisajes
de ensueño se alternan con lagunas esmeralda y
cañones cortados a tajo. Aquí sólo es necesaria
una dosis de imaginación y algo de valor –o
locura– para, casi sin quererlo, convertirse en un
aventurero.
El solo hecho de salir de cualquier gran ciudad y
tomar alguna de las carreteras que zigzaguean
hacia las altas cumbres de la cordillera o se
internan en el desierto supone introducirse en
un mundo de sorpresas y de belleza incomparable
que puede incluir una buena dosis de adrenalina.
Muchos de los caminos que articulan nuestra
intrincada geografía son rutas abiertas hace
milenios y conservadas hasta el día de hoy por
arrieros dedicados al intercambio de productos
entre las tres grandes regiones naturales del
Perú: la costa, la sierra y la selva. Intérnese en
ellos y descubra un escenario labrado para la
aventura. El límite lo pone usted.
Canotaje
El canotaje llegó al Perú desde Polonia gracias
al aventurero Yurek Majcherzyck y sus
compañeros de viaje, quienes, luego de repetidos
intentos, lograron vencer el torrentoso río Colca
y sus 300 rápidos en el corazón mismo de
Arequipa.
Desde entonces, un grupo de peruanos amantes de
este deporte ha logrado, no sin esfuerzo y trabajo,
abrir nuevas rutas a lo largo y ancho del territorio
nacional. Una tarea titánica, considerando que el
Perú es escenario de más de una docena de ríos
que superan los 600 km de longitud y que
únicamente los cinco ríos más largos totalizan
cerca de 7 000 km de recorrido dentro del país.
El canotaje se vale de balsas inflables o rafts, los
que, impulsados a remo y timoneados
generalmente desde la popa, conducen la
embarcación y a sus tripulantes a través de las
turbulentas aguas de los ríos.
Internacionalmente, los rápidos son clasificados
en una escala del I al VI según su dificultad
(siendo la última imposible de correr o que
requiere un porteo de la embarcación). Para su
práctica casi no existen límites de edad. El único
requisito es decidirse a la aventura.
Puntos de Interés
Costa
El río Cañete es, sin duda, el predilecto de los
limeños. La porción que se corre, ubicada en las
inmediaciones de la alegre localidad frutícola de
Lunahuaná, a 160 km al sureste de Lima, incluye
rápidos de clase II a IV. La temporada se inicia
en octubre y se prolonga hasta abril.
El río Tumbes es el más caudaloso de la costa
peruana. La sección escogida, entre las
localidades de Figueroa y Rica Playa, incluye
rápidos de clase II a IV en un viaje que toma entre
dos y tres días a través de los hermosos bosques
secos de la Zona Reservada de Tumbes, entre
cocodrilos, nutrias y colonias de iguanas. Se corre
entre mayo y octubre.
Sierra
El río Santa, ubicado en el escénico Callejón de
Huaylas, a 400 km al noreste de Lima, discurre
separando a las cordilleras Blanca y Negra. La
porción que se corre se sitúa entre los poblados
de Caraz y Yungay, y cuenta con rápidos de clase
II y III. Es navegable entre mayo y octubre, por
lo que constituye un complemento ideal para una
visita a la región.
El río Colca es sinónimo de canotaje, y sus rápidos
son reconocidos en todo el mundo por su
dificultad. Ubicado en el valle del mismo nombre,
a 300 km al norte de Arequipa, puede correrse
sin mayor riesgo a lo largo de unos 40 km entre
Cabanaconde y Tapay. Es navegable entre mayo
y octubre y cuenta con rápidos de clase II a IV.
Los tours parten de la localidad de Chivay. El
cañón del Colca por el que el río discurre es, detrás
del Cotahuasi, también en Arequipa, el segundo
más hondo del mundo, y duplica en profundidad
al Cañón del Colorado.
El río Vilcanota, o Urubamba, enclavado en el
corazón del Valle Sagrado del Cusco, cuenta con
algunas zonas muy concurridas por los canoteros:
una entre Calca y Urubamba, y otra entre
Huambutío y Písac; ambas con rápidos clase II y
III. Una tercera zona, aguas abajo de
Ollantaytambo, alcanza los grados III y IV. Se
corre entre mayo y octubre.
El río Apurimac, recientemente incorporado al
circuito de canotaje, constituye una experiencia
única por sus paisajes y grado de dificultad. Cuenta
con rápidos clase III y IV, y el recorrido toma entre
tres y cuatro días. Las expediciones parten de la
ciudad del Cusco. Recomendable para expertos.
Selva
Los ríos Mayo y Huallaga, ubicados en el
departamento de San Martín, son dos ríos de gran
belleza y reciente incorporación al circuito
comercial. Cuentan con rápidos de clase II a III
y son navegables entre mayo y octubre. Los tours
parten desde la ciudad de Tarapoto.
El río Tambopata, caudaloso e impetuoso,
constituye sin duda la ruta de canotaje más
espectacular del país. El recorrido se inicia en
Puno, en la localidad de Putina Punku (1 900
msnm), y desciende a través de los más ricos y
exuberantes bosques tropicales del país hasta el
departamento de Madre de Dios (a 200 msnm en
la llanura amazónica). El viaje, que recorre la
mayor porción deshabitada del país, toma entre
7 y 12 días y requiere de una logística compleja.
Cuenta con rápidos de clase III y IV.
________________________________________________________________________
20 Ríos más Largos
Río
Longitud (km)
Ucayali
1 771
Marañón
1 414
Putumayo
1 380
Yavarí
1 184
Huallaga
1 138
Urubamba
862
Mantaro
724
Amazonas
713
Apurímac
690
Napo
667
Madre de Dios
655
Tacuatimanu
621
Tigre
598
Purus
483
Corrientes
448
Tapiche
448
Inambari
437
Curaray
414
Morona
402
Tambopata
402
Total
15 451
_______________________________________________________________________
Recomendaciones
Siga
con detenimiento las instrucciones de los guías y
capitanes de bote y exija siempre aditamentos
de seguridad (casco y chaleco salvavidas). No
insista en navegar sobre zonas con excesiva
dificultad o desconocidas, ya que esto puede
ocasionar graves accidentes.
Bicicleta de Montaña
Conocido mundialmente por el nombre de
mountain biking, es el deporte de aventura de
mayor crecimiento en el país. Sus miles de
adeptos recorren hoy en día con sus ligeras
bicicletas cuanta quebrada y camino de
herradura existe a lo largo de nuestra geografía.
La actividad nació en el Perú a mediados de los
ochenta, y desde entonces no ha dejado de crecer,
tanto en número de participantes como en calidad
de los circuitos.
En realidad, casi cualquier rincón del territorio
peruano, con excepción del desierto costero y la
llanura amazónica, es apto para la práctica de la
bicicleta de montaña. Sin embargo, en función
de su dificultad y requerimientos logísticos, los
circuitos pueden ser agrupados en tres grandes
categorías: (A) considerada apta para
principiantes, comprende rutas de suave
pendiente y terreno duro y compacto; (B) para
bicicleteros con cierta experiencia, incluye
circuitos que se desarrollan sobre zonas de
pendiente moderada y conllevan un nivel de
riesgo para quienes los practican; y, (C) reservada
para los expertos, caracterizada por terrenos de
gran pendiente y suelos sumamente “deleznables
o de consistencia blanda (conlleva un alto nivel
de riesgo y, a menudo, supone alcanzar grandes
altitudes). Recorra el Perú… a todo pedal.
Puntos de Interés
Pachacamac
Ubicado a 31 km de Lima por la antigua carretera
Panamericana Sur, es el destino más importante
para los bicicleteros limeños. Desde la ex
Hacienda San Fernando, ubicada al este del
poblado de Pachacamac, se accede a una serie de
circuitos que varían en cuanto a dificultad y tipos
de terreno: La Chacra (A), en la ruta a
Cieneguilla, El Manzano (B), El Cardal (B), El
Chirimoyo (C), El Lúcumo (C), Las Lomas (B),
entre otros. Se corre entre abril y diciembre.
Olleros-San Bartolo
Ubicado en la parte alta del valle del río Lurín,
este circuito se inicia ascendiendo por la desértica
quebrada Tinajas hasta el punto denominado
Repartición (3 000 msnm), desde donde se inicia
un abrupto descenso hacia la zona de El Huayco,
para culminar –a través de unos 30 km casi
planos– en los balnearios de San Bartolo o Chilca,
según elección. Una ruta reservada para expertos
(C). Se recomienda llevar agua en abundancia y
contar con el apoyo de un guía o experto en la
ruta. Se corre entre los meses de mayo y octubre.
Los Platanales de Totoritas
Desde hace algunos años, una de las rutas más
populares de la costa. Totoritas es un balneario
ubicado en las cercanías de la localidad de Mala,
81 km al sur de Lima. Sus rutas, que congregan
a un número cada vez mayor de pedaleros entre
campos de cultivo, se encuentran incluidas en el
circuito internacional de rallyes de bicicleta de
montaña. Aquí, como en Pachacamac, existen
varios tipos de rutas: Los Platanales (A), El
Mirador de Azpitia (A), La Antena (B) y El Canal
Madre (B), entre otros. Se corren durante el
verano (diciembre a marzo).
Otros Circuitos en Lima
Otros lugares de interés se ubican muy cerca de
la capital. Son las rutas del Alto Cañete,
especialmente aquella comprendida entre los
poblados de Vilca y Alis; la zona de Huarochirí, y
la parte alta de la sierra del departamento, entre
la laguna y poblado de Marcapomacocha y el valle
de Santa Eulalia.
Paracas
Toda la Reserva de Paracas, en especial la
península y el litoral hacia el sur, es un enorme
campo de juego para los aficionados a esta
actividad. Existen rutas cortas y sencillas, como
las que recorren el balneario, o de gran dificultad,
que cruzan de cabo a rabo el desierto, entre dunas
y grandes pendientes. Como regla, es conveniente
llevar siempre agua y un mapa de la zona. De
preferencia deben recorrerse en compañía de un
experto.
La Cordillera Blanca
Una de las rutas más escénicas del país, el
Callejón de Huaylas esconde entre sus quebradas
y montañas numerosas rutas ciclísticas de gran
belleza y rigurosidad. La mayoría de los circuitos
ascienden a gran altura (sobre los 3 500 msnm),
descendiendo luego por pronunciadas pendientes.
Uno de los recorridos más frecuentados es el que
une las lagunas de Llanganuco (3 800 msnm) con
el poblado de Yungay. Otra ruta une el abra de
Punta Olímpica (4 800 msnm) con la ciudad de
Carhuaz. Ambas son rutas de clase A y B,
recomendables entre mayo y octubre. Es
indispensable llevar siempre abrigo y equipo de
repuesto, así como tomar precauciones contra el
“soroche” o mal de altura.
Canchaque-Huancabamba
Una ruta muy poco concurrida pero de gran
belleza. Parte de la ciudad de Piura y asciende,
siempre hacia el este, hasta el pequeño poblado
de Canchaque. Desde allí el camino inicia el
dramático ascenso hacia el abra de Cruz Blanca
(3 000 msnm) para descender zigzagueante hasta
la localidad de Huancabamba, en el corazón de
la montaña piurana. Recomendada para
bicicleteros con experiencia (B) y, de preferencia,
durante los meses de mayo a octubre. Llevar
abrigo y agua potable. En Huancabamba existen
restaurantes y alojamientos rústicos.
El Valle del Colca
Ubicado a tres horas al norte de Arequipa, el
Colca es, sin duda, un paraíso para los amantes
del ecoturismo y el aire libre. El valle se inicia en
Chivay y cuenta con dos carreteras que lo
recorren de este a oeste. Ambas son ideales para
practicar el mountain biking. Sin embargo, si
desea mayor exigencia en las rutas (B o C),
existen numerosos caminos de herradura que
descienden hacia los caseríos y campos de cultivo
formando interminables zigzags mientras se
precipitan valle abajo. La ruta más concurrida
es la que une Chivay con Cabanaconde y pasa
por el Mirador de Cóndores. Recomendable entre
mayo y octubre. Llevar siempre abrigo y equipo
de repuesto.
El Valle Sagrado
A sólo una hora por carretera de la ciudad del
Cusco, el valle del río Vilcanota ofrece una gran
diversidad de rutas para los bicicleteros. Ubicado
a unos 2 500 msnm, cuenta con un rosario de
poblados pintorescos y escenarios naturales que,
combinados al gusto del aventurero, permiten
diseñar circuitos de belleza incomparable y gran
atractivo cultural. El valle cuenta, además, con
algunos de los sitios arqueológicos más
espectaculares del país: Ollantaytambo, con su
fortaleza y típico poblado inca; Pisac, con sus
espectaculares terrazas agrícolas; Moray y su
“laboratorio” precolombino de experimentación
agrícola, entre muchos otros. Se recomienda la
estación seca (de mayo a octubre). En Cusco
existen empresas que diseñan tours y rentan el
equipo necesario.
Cusco-Paucartambo-Valle de Kosñipata
Una ruta de mediana exigencia (B o C),
dependiendo de los tramos que se desee recorrer.
El circuito parte del Cusco y atraviesa uno de los
transectos altitudinales más espectaculares del
mundo: valles interandinos con poblados
coloniales, puna altoandina con comunidades
tradicionales y el exuberante bosque de neblina
del Parque Nacional del Manu, con su variada
flora y fauna. Toma de dos a tres días y requiere
una logística algo compleja. Apto durante los
meses de mayo a octubre. Se recomienda llevar
abrigo, equipo de campamento y tomar
precauciones contra el mal de altura.
Recomendaciones
Use siempre el casco, lentes de seguridad y
protectores de codos, rodillas y manos.
Recomendamos realizar los paseos en grupos de,
por lo menos, tres integrantes, y llevar agua o
líquidos hidratantes. Una o dos cámaras de
recambio (para las frecuentes pinchaduras) y
algunas herramientas deberán ser parte de su
equipo. Para elegir la ruta a seguir, tenga en
cuenta su estado físico y no se exija más de lo
debido. Recuerde que este, como todo deporte,
debe brindarle esparcimiento y no abundantes
lesiones.
Parapente y Ala Delta
Existen dos grandes clases de aditamentos
empleados por los deportistas de los cielos: los
aparatos voladores, que utilizan el efecto
aerodinámico del ala para volar, y el paracaídas
clásico, que simplemente cae. Ambos tienen en
común un perfil de ala de tela o fibra sintética
que enfrenta al aire. La diferencia radica en que
en el parapente éste no es rígido, mientras que
en el ala delta sí lo es.
El ala delta nació de un modelo desarrollado –
sin éxito– por la NASA para mejorar los
paracaídas de rescate aeroespaciales que
encontró gran eco entre los deportistas del aire.
La primera ala delta llegó al Perú en los setenta.
El parapente, en cambio, llegó a nuestro país
apenas a inicios de los noventa. Su origen nos
remite a la Saboya francesa, donde perseverantes
deportistas modificaron los paracaídas clásicos
hasta lograr otros compuestos por celdas que
permiten un vuelo más prolongado y
maniobrable. El concepto ha ido mejorándose, a
tal punto que en la actualidad se obtienen tasas
de 10 km de planeo por cada 1 000 metros de
desnivel.
Una vez en el aire, el deportista puede encontrar
dos tipos de corrientes: las ascendentes, que se
dividen en térmicas (aquellas columnas de aire
caliente que se producen como consecuencia del
calentamiento de ciertas superficies refractantes)
y orográficas (producidas al chocar el aire contra
un acantilado u obstáculo en el terreno); y las
descendentes, similares a las bolsas de aire que
afectan a los aviones. Elija su mejor alternativa...
y entréguese al vértigo.
Puntos de Interés
Cusco
Es necesario dirigirse al Valle Sagrado, donde
existen dos lugares que garantizan vuelos de
primera: el Mirador de Chinchero, sobre el pueblo
del mismo nombre, ofrece un vuelo dinámico que
se sirve del viento que choca y asciende por la
ladera; y el Cerro Sacro, ubicado sobre la Pampa
de Maras (con buenas térmicas). Se vuela en
alturas entre los 3 000 y 4 000 msnm. Se
recomienda despegar muy temprano por la
mañana o bien por la tarde. Ideal entre mayo y
octubre.
Moyobamba
Dominando esta selvática ciudad se levanta el
famoso Morro Calzada, refugio de plantas y
animales y concurrido lugar de excursiones
domingueras. Ofrece un vuelo sencillo y con
buenas térmicas. Ideal entre mayo y octubre.
Callejón de Huaylas
Un paraíso de montañas y profundas quebradas.
La zona más frecuentada es la que separa los
poblados de Caraz y Yungay, en especial el cerro
Pan de Azúcar. Fue aquí donde el parapentista
suizo Franz Schilter logró realizar un vuelo de
80 km, llegando valle arriba hasta la ciudad de
Huaraz. Recomendable entre mayo y octubre.
Lima
La Costa Verde se ha transformado en un clásico
escenario para los deportistas voladores. El
Parque Gandhi, ubicado entre los distritos de San
Isidro y Magdalena, es el lugar de reunión
predilecto de los aficionados. Una zona ideal
cuando hay viento oeste. Además, a sólo 30 km
al sur está Pachacamac, una de las zonas de vuelo
más concurridas de Lima; el parque Paul Poblete
y la zona de El Manzano (también frecuentada
por aficionados a la bicicleta de montaña) son los
lugares preferidos por los deportistas. Al norte
de la ciudad (60 km) se encuentra Pasamayo, una
Parapente en el Valle Sagrado, Cusco
Foto: Archivo PromPerú
enorme duna de arena a la que se accede desde la
carretera Panamericana; el lugar recomendado es
la cumbre del “serpentín”, llamado así por la
sinuosidad de la carretera en dicho tramo.
Ica
El desierto también tiene lo suyo: las laderas de
Jahuay, ubicadas a la altura del kilómetro 180
de la Panamericana Sur (todavía dentro de Lima),
y la playa La Catedral, en el corazón de la reserva
de Paracas (en el kilómetro 250, ya en Ica)
cuentan con buenas zonas aptas para la práctica
del vuelo libre.
Recomendaciones
Nunca intente volar solo. Recurra a empresas o
a expertos para el aprovisionamiento de equipo
y para obtener información sobre los lugares
adecuados para este deporte. Use siempre equipo
de seguridad. En el Perú no se necesita licencia
para el vuelo libre, aunque existe un gremio que
regula y norma la actividad. Evite zonas cercanas
a aeropuertos, aeródromos o zonas con cables de
alta tensión.
Otros Deportes de Aventura
Windsurf y sandboard
Pese a su reciente aparición en el Perú, deportes
al aire libre como el windsurf (navegación en tabla
a vela) y el sandboard (esquí sobre arena) han
venido ganando adeptos a un ritmo sorprendente.
El primero cuenta con las ventosas playas de
Paracas (Atenas, Mendieta y Yumaque), además
de ciertas zonas de la costa norte como Pasamayo,
El Paraíso y Medio Mundo, como sus destinos más
populares. El segundo encuentra en las finas
arenas de Ocucaje, Villacurí e Ica el escenario
ideal para deslizarse en picada por las inclinadas
laderas de las dunas.
Globo aerostático
Desde el año 1 998, una empresa con sede en el
Cusco –”Globos de los Andes”– ofrece vuelos
turísticos en globo aerostático sobre el Valle
Sagrado de los Incas de aproximadamente una
hora, por un costo de US$ 300 por persona.
Partiendo por la mañana de la localidad de Maras
(a 55 km de la ciudad de Cusco), los viajeros
remontan los aires para disfrutar de una inusual
vista de la campiña cusqueña, sus montañas
nevadas, sitios arqueológicos y poblados más
importantes. La empresa ofrece también vuelos
destinados a efectuar bunjee jumps (saltos al
vacío con cuerdas elásticas) tanto sobre el Cusco
como sobre la ciudadela inca de Sacsayhuaman.
Pesca submarina y scuba diving
La pesca submarina se practica en el Perú desde
hace ya varias décadas. Debido a las condiciones
del mar peruano –excelente pesca y abundancia
de escenarios para la práctica de deportes
acuáticos–, esta actividad fue ganando relevancia
hasta convertirse en una de las más importantes
en las ciudades y puertos costeros. Las costas de
Pucusana, Paracas e Ilo, en el sur, y las de
Tumbes y Piura, al norte, son actualmente las
más visitadas por los amantes de este deporte.
El buceo libre o scuba diving es, en cambio, una
actividad poco difundida en nuestro país.
Colonias de juguetones lobos marinos,
cardúmenes inmensos de peces costeros y
escenarios inexplorados constituyen sus
principales atractivos. Si bien escasas aguas de
nuestro mar tienen la transparencia de las del
Caribe o el Atlántico, son mucho más ricas en
diversidad de especies, un hecho que convierte a
nuestro país en un destino de excepción para
aquellos que buscan una experiencia única y
diferente.
Ubicación y Climas del Perú
El Perú se encuentra ubicado en la región central
de Sudamérica, y sus costas son bañadas por el
extremo oeste del océano Pacífico. Alberga una
población de 24 millones de habitantes y
comprende una superficie de 1 285 215 km
(comparable a la suma de los territorios de
España, Francia e Italia), que lo sitúa entre los
20 países más extensos del planeta. Debido a su
emplazamiento, sus costas han sido siempre
punto vital de enlace en las rutas marítimas y de
intercambio en la región subcontinental. Además,
el Perú ostenta soberanía hasta las 200 millas
marinas y cuenta con derechos territoriales sobre
una superficie de 60 millones de hectáreas en la
Antártida.
Costa
Debido al efecto de la corriente fría de Humboldt
y a la presencia de los Andes al este, la costa
presenta la forma de un extenso y árido desierto.
Aquí no llueve casi nunca. La región central y sur
de la costa peruana posee dos estaciones bien
marcadas: una invernal, entre abril y octubre; y
una estival, entre noviembre y marzo. Durante el
invierno una densa capa de nubes cubre los cielos
y son frecuentes las lloviznas ligeras o “garúas”. A
pesar de la sensación de frío intenso, producto de
la gran humedad reinante, la temperatura
raramente baja de 12° C. Durante el verano, en
cambio, el sol brilla con fuerza y la temperatura
alcanza con frecuencia los 30° C.
La región norteña de la costa, por su parte, no
sufre el efecto de las aguas frías, lo que se traduce
en casi 300 días de sol y temperaturas cálidas a
lo largo del año (hasta 35° C en el verano). Entre
noviembre y marzo se presentan lluvias, la cuales
se incrementan marcadamente con la presencia
del fenómeno climático El Niño cada 4 o 5 años.
Sierra
La sierra presenta dos estaciones climáticas bien
diferenciadas: una de estío, entre abril y octubre,
caracterizada por días soleados, noches muy frías
(aquí son frecuentes las heladas) y ausencia de
lluvias (la época ideal para recorrerla); y una
lluviosa (mal llamada ‘invierno’), entre noviembre
y marzo, en la que las precipitaciones son
abundantes (por lo general sobre los 1 000 mm).
Un rasgo que caracteriza a esta región es la
marcada variación de temperatura a lo largo del
día. Es común contar con temperaturas de hasta
24° C al mediodía y tan bajas como –3°C por la
madrugada. La sierra cuenta también con un
clima seco y agradable, ideal para el crecimiento
de una enorme variedad de cultivos.
Selva
La selva se puede dividir en selva alta o ceja de
montaña (sobre los 700 msnm) y selva baja (por
debajo de 700 msnm). La primera posee un clima
subtropical y templado, con abundantes lluvias
(alrededor de 3 000 mm al año) entre noviembre
y marzo y días soleados entre abril y octubre. Las
noches son siempre frescas.
Por su parte, la selva baja presenta dos estaciones
climáticas bien marcadas, las que se acentúan
en relación directa con la lejanía de la línea
ecuatorial. La estación de estío o vaciante, entre
abril y octubre (época ideal para el turismo), es
dominada por días de sol y altas temperaturas, a
menudo superiores a los 35° C. En estos meses
los ríos disminuyen su caudal y las carreteras
son fácilmente transitables. La estación de
lluvias, entre noviembre y marzo, se caracteriza
por frecuentes chaparrones (al menos uno al día)
y un deterioro de la transitabilidad terrestre. La
humedad en la selva es muy alta a lo largo del
año. En la región sur se producen ocasionales
“friajes” o “surazos”, frentes fríos provenientes
del extremo sur del continente que se presentan
entre los meses de mayo y agosto y en los que la
temperatura suele descender hasta 8-12° C.
